domingo, 30 de noviembre de 2014

Paisaje de colores

Visita del día 28/11/2014
Ayer, como de costumbre, pasé por el rancho de Candelario y estaba éste enseñando a Khadija mirar la luz del Sol a través de un prisma.  En verdad no era  prisma propiamente, sino una barrita de vidrio blanco desprendida de una araña de cristal que iluminaba y adornaba el techo de la Iglesia catedral.  Candelario me dijo que la conservaba desde niño que se la regaló el sacristán.  A través de la barrita de cristal la niña dijo que veía poblada de colores el paisaje, parecido al crepúsculo vespertino  que suelen contemplar los parroquianos en el horizonte del Orinoco. Le comento a Candelario lo que nos explicaba en el Colegio de Varones el profesor de educación artística sobre el color.  El decía que el color es el resultado de la descomposición de la luz. Y creo es lo que le sucede a Khadija cuanto ve el Sol a través de esa barrita de cristal.  Como dice ella, el paisaje de colores o tal vez mejor como el poeta Aquiles Nazoa en el poema de Hans Christian Handersen y Jenny Lind el Ruiseñor de Suecia:   “La mirada de Jenny poblaba de dominicales colores el paisaje”. Josef Albers, pintor abstracto moderno representado en la colección del Museo Soto, trabajó mucho lo que él llamaba la interacción de los colores y el cuadrado.  Lo igual que hace Cruz Diez con sus famosas Fisicromías que podemos ver en el mismo Museo Soto y en un mural gigantesco  en la Gran Presa del Guri.  Yo tengo el suerte de contar en mi oficina con una serigrafía fisicrómica de Cruz Diez.  Se la regaló Diego Arria, siendo Gobernador de Caracas, al doctor Álvaro Natera Febres, `propietario de El Bolivarense,  y Álvaro me la regaló a mi cuando dirigía ese periódico.



sábado, 29 de noviembre de 2014

La Espada de Bolívar

Visita del día 27/11/2014

Candelario se hallaba sumido en la información publicada por Carolina Maffia en el Correo del Caroni sobre la hoja de la espada de la estatua del Libertador en la plaza mayor de Angostura que amaneció retorcida.  ¿Cómo es eso?  De manera que escalaron la peana que es alta e incómoda, le quitaron la espada de acero toledano, la retorcieron y luego de la volvieron a colocar  ¿es eso lo que dice?  Exactamente.  ¡¡Caramba!! y quién fue ese alpinista digno del nombre de Reinhold Messner?  Dicen las malas lenguas que  los mismos  del oficialismo posiblemente, tal como están las cosas, para atribuirlo a la oposición,  Y ¿por qué dicen eso?  Porque los guerrilleros en Colombia hicieron lo mismo con la espada de Bolívar en el Museo la Quinta de Bogotá.  Los guerrilleros Tupamaros hicieron lo igual con la espada de Artigas en Uruguay y los españoles opositores a Fernández Espartero con la espada de Cervantes en la plaza de las Cortes en Madrid.  Son las izquierdas las que tienen ese  antecedente tan funesto como lamentable  y como ellos se autodenomina de izquierda, es fácil  deducir, aunque, yo, sinceramente no creo que lleguen a tanto  ¿O, sí?   ¿Qué tú crees?

viernes, 28 de noviembre de 2014

Caldera tuvo mejor suerte

Visita del día 26/ll/2014.
Al siguiente día, Candelario retomó la conversación anterior, interrumpida por la madre de la niña Khadija que acostumbraba jugar frente  a su rancho. Ella, la madre, nativa de Arabia, aparentemente mahometana, era viuda y se quedó en Ciudad Bolívar luego que su marido murió en el Manteco picado por una araña mona.  Bueno, volviendo a lo de ayer, Candelario dijo que Caldera, quien también parecía afectado por el complejo de Sísifo tuvo de repente un golpe de suerte y remontó a la cima con su pesada carga de derrotas. Lo malo fue su repetición como gobernante.  Se negó darle paso a sus delfines, para terminar poniendo la torta. Y a propósito de la niña Khadija, debo decirte que esta niña lleva el mismo nombre de la que fue esposa de Mahoma, una acaudalada viuda que le fue my bien en los negocios de las caravanas que también en vida practicó su marido.  Mahoma era un pobre diablo cuando esta mujer que le doblaba la edad le propuso matrimonio, lo cual le permitió a él fundar su religión inspirada en las prédicas de los monjes cristianos, en los preceptos de Abraham y consejo del Arcángel Gabriel. Dígame, Candelario, podríamos decir, que Mahoma es para los musulmanes, lo que Jesucristo para los católicos.  Bueno, más o menos, porque hay que saber que Mahoma surge 600 años después que Jesucristo, además los estilos de vida y luchas fueron diferentes, pues Mahoma, contrario de Jesús se caso y tuvo seis hijos, cuatro hembras y dos varones, la única sobreviviente fue su hija Fátima.  Por cierto que aquí mismo en La Esperanza hay una capilla donde se halla entronizada la virgen de Fátima, aunque creo no sea la misma hija de Mahoma.  Los cierto es que Mahoma se caracterizó por luchar contra lo idólatras, a quienes hizo la guerra.  A sangre y fuego podríamos decir que impuso su religión cuyo santuario es La Meca, lugar donde él nació, algo así como el Vaticano para los católicos.  Allí fue enterrado el profeta con todos los honores después de su fallecimiento, mientras Jesús fue martirizado en el patíbulo de la cruz sembrada en la Vía Apia.


jueves, 27 de noviembre de 2014

Sísifo y la estrella luminosa


Visita del día 26/11/2014
Candelario amaneció alegre.  Me dijo cuando fui a tomar su café colado, que siempre madrugaba para contemplar hacia el oriente la estrella que considera más luminosa que el Sol. La llaman Sirio, y por ello, seguramente, los egipcios la escogieron como punto de referencia para medir el tiempo de sus jornadas.  Por ella sabían del flujo y reflujo del Nilo y por ella presagiaban los tiempos calurosos.  Pues bien,  después, mucho después, el Astro Rey desplazó a la brillante estrella en eso de medir el tiempo y  no sé por qué, amigo,  cada vez que voy a su encuentro me acuerdo de Sísifo.  Seguramente, le digo, porque “Si” es su primera sílaba.  No, creo más bien  porque cada vez que  mi Abuela aceptaba lo que  pedía su comadre Fortunata, respondía “Si, si, Fortunata, cuenta con eso”.  Y, a todo esto, Candelario ¿quién es ese tal Sísifo? Ah, bueno, ese es un personaje mitológico. Algunos dicen que fue rey y fundador de la ciudad griega Corinto.  Lo cierto es que ese personaje se hizo famoso no tanto por lo astuto y embustero que era a pesar de que tenía la nariz pequeña, sino por el castigo que recibió en los dominios de Plutón después de su muerte.  Al inculpado lo pusieron perpetuamente  a subir hasta la cima de la montaña una piedra enorme que siempre se le salía de las manos hasta su punto de origen.  Pensando en Sísifo siempre he dicho que Jóvito Villalba estaba afectado por el complejo de Sísifo.  Toda la vida luchando por llegar a la cima, es decir, a Miraflores, y siempre su esfuerzo se venía abajo.  Con razón el médico upatense Gervasio Vera Custodio le dijo a Pedro Collins un tanto burlón  que Jóvito hacía buena faena pero nunca remataba. En eso se hizo presente la vecina madre de la niña Khadija y la conversación quedó interrumpida.


miércoles, 26 de noviembre de 2014

Elixir de larga vida

Visita del día 25/11/2014

Candelario nunca dice su edad.  Responde que su madre, tan longeva como él, jamás le dijo dónde, cómo y cuando nació, aunque lo supone por referencias familiares  y se conforma con la edad mayor o menor que la gente quisiera calzarle.  Eso lo tiene sin cuidado.  Para él es suficiente sentirse vivo y entero.  Por lo tanto, no celebra su cumpleaños como es tradición popular.  Para qué celebrar un año más de vida que a la postre es un año menos de vida y nadie, como se sabe, quiere la muerte. Dice creer más en la reencarnación que en la resurrección.  Él mismo se cree una reencarnación evolucionada, aunque tampoco descarta lo que afirma la ciencia genética. Según la madre, su  inmediato antecesor  siempre se veía joven y lozano a pesar de su edad avanzada.  Lo atribuía a la receta que en Madrid le dio el conde de Cagliostro, singular personaje italiano que recorrió las más importantes ciudades europeas sosteniendo poseer la piedra filosofal y el elixir de larga vida.  El se hizo rico vendiendo el agua de belleza, pero que no le prestó a una paisana arrugada que lo demandó hasta ser encarcelado en Roma donde murió a los cinco años de su cautiverio.  Honorato de Balzac escribió un cuento sobre ese mágico elixir.

martes, 25 de noviembre de 2014

Las Galerías del Paseo

Visita del día 24 /11/2914
Candelario desmiente a quienes sostienen que las Galería del Paseo Orinoco son coloniales.  Que coloniales, hombre, ella son republicanas del siglo diecinueve y fueron ordenadas o incentivadas por la Municipalidad para que el ardiente Sol  guayanés no continuara quemando la piel de los parroquianos y visitantes pues el Paseo que entonces se llamaba simplemente “Calle Orinoco” era la arteria socialmente más sensible de la ciudad, de suerte que por decreto del 5 de marzo de 1877 dispuso la Municipalidad cambiarle el rostro  a la calle que bordea la margen derecha del Río Padre.  Dispuso la municipalidad  se exceptuara de pago de la mitad del derecho territorial por 12  años  los edificios “que se fabriquen  con galerías en la Calle Orinoco, debiendo tener galerías en cada piso.  Y a 6 años los que  en dicha calle agreguen galerías.    Estas deberán ser de  4 varas  de ancho, techo azotea, columnas y  barandas de hierro  en la parte alta y baja,  descubiertas  en sus frentes y costados”.  De este decreto edilicio se deduce que a lo largo de lo que es hoy el Paseo Orinoco había mucho terreno vacuo por construir y edificios con la sola fachada lisa y alguno que otros, por supuesto, con portales donde guarecerse del sol y la lluvia.


lunes, 24 de noviembre de 2014

Primer libro escrito sobre Guayana


Visita del día 23/11/2014

Cuando entré al Rancho, Candelario leía el periódico de la mañana, sumido en la noticia del día: la muerte de Cayetana, la duquesa de Alba, a la edad de 88 años ¡Una pelusa! Pero lo que más llamaba la atención de Candelario era la cantidad de títulos que tenía la anciana: cinco veces duquesa, dieciocho veces marquesa, veinte condesa, vizcondesa, condesa-duquesa y condestablesa, además de ser catorce veces “Grande de España”.  Y me preguntaba si esta doña estaba emparentada con algún soberano inglés, pues le sonaba.  Según he leído,  era descendiente directa del rey Jacobo II de Inglaterra a través de su hijo ilegítimo, James Fitz-James, que  tuvo con su amante Anabella Churchill.  Y yo que creía que los segundos frentes y los hijos ilegítimos sólo se daban por estas tierras.  Hasta las camareras podían ser Reina en Inglaterra, qué país tan democrático en ese sentido, tal es el caso de Juana Saymour, la camarera del Rey Enrique VIII, después de la ejecución de su segunda esposa, Ana Bolena, porque parece le puso cuernos con cinco nobles de la Corte.  La alegre mujer fue decapitada como ocurrió en la misma guillotina con  Sir Walter Raleigh, el caballero consentido de la Reina Virgen, Isabel, por cierto ¡Qué ironía! hija de Bolena,  Walter Raleigh  estuvo por estas tierras de Guayana, completamente alucinado y aquí como recuerdo eterno dejó enterrado a su hijo más querido, Jorge, y  escribió el libro “Descubrimiento del grande, rico y bello imperio de Guayana”, el primero escrito sobre esta tierra del Orinoco, del oro, del hierro y del diamante.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Candelario en el Archivo Municipal


Visita del día 22/11/2014

Ayer Candelario me dijo que visitó por primera vez el sótano del Archivo Municipal y su amigo Silvita le aclaró lo de la Laguna El Porvenir y para mayor convicción le mostró un documento firmado por Brígido Natera Guerra, Presidente Municipal en 1868.  El documento que data del 28 de marzo declara “Calle El Porvenir” el área  de 18 varas de ancho  que principiando del solar contiguo  de la casa de habitación de Luis Aristeguieta va en línea recta y por las márgenes de La Laguna hasta encontrarse en el camino que conduce de la calle Libertad a Los Morichales de San Isidro.  Esto quiere decir, amigo, que la Laguna recibió el nombre de la Calle y que lo bueno o malo de todo esto es que ni la Laguna ni la calle existen.

sábado, 22 de noviembre de 2014

La Laguna del Porvenir

Visita del día 21/11/2014
Candelario vivía intrigado por la Laguna que moraba frente a su rancho.  Ignoraba por qué la llamaban  “Laguna del porvenir” si estaba condenada a desaparecer por el desarrollo urbano indetenible de la ciudad.  De las tres lagunas, Los Francos, Del Medio y El Porvenir,  era esa la insoportable, no sólo por las nubes de mosquito que de allí alzaban su vuelo durante el Estío y que ocasionaban altas fiebres como las que atacaron  a los científicos  Humboldt y Bonpland y al indio guaiquerí Carlo Delpino quien los acompañaba.  Candelario cree que los restos del indio quien no pudo superar la fiebre, están enterrados bajo su rancho.  Lo presiente, pues hay noches en que se escuchan pasos, suenan las ollas en la cocina, los perros lloran y los gatos maúllan lloriqueando.  Pero usted no cree que lo de “Laguna del Porvenir” tenía que ver con su conversión en un Jardín Botánico.  Es posible que la intuición o el  sexto sentido haya llegado hasta allí. Yo me alegré mucho cuando sanearon y redujeron la Laguna a un espejo de agua para levantar el Jardín Botánico.  Siempre fue un sueño de mi amigo el doctor Leandro Aristeguieta.  Pero murió hace poco ¿sabe?  Sí, eso, me informaron, supongo que murió de pena por la forma en que han degradado su Jardín. 


viernes, 21 de noviembre de 2014

Las cinco patas del gato

Visita del día 20/11/2014
Candelario no es de los que se enredan, no le gusta complicarse.  No pierde su tempo buscándole la quinta pata del gato.  Es franco y abierto, aunque algunas veces vive tan intensamente lo que lee que se siente el protagonista o quien por lo menos podría contar que estuvo sin haber estado en la ciudad o paisaje descrito.  Seria esto una variante de la mitomanía que sufría el pintor onírico José Martínez Barrios, quien sin haber salido nunca del Casco Histórico de la ciudad donde nació y vivió hasta su muerte, contaba tan vívidamente cuando vivía  en el Barrio Latino de Paris y discutía con Joseh Albert sobre la interacción de los colores.  De todas maneras, señalando el gato que merodeaba bajo la arboleda de su casa, no se explicaba por qué la gente se refería a las cinco patas del gato, a menos que incluyese el rabo que en todo caso no calza pezuñas sino peludas antenas que lo guían como el timón a una embarcación. Un rabo que difícilmente coge candela porque no es de paja como el de  algunos de sus vecinos que no evitan arrimarse al fogón de Doña Petra.


miércoles, 19 de noviembre de 2014

Candelario y la Vela de la Candelaria



Visita del día 18/11/2014

Bueno ¿Por qué me llamo Candelario? Porque es el nombre del pueblo donde nació el padre de mi padre, un pastor de ovejas de la Sierra de Béjar, municipio ubicado en el extremo sureste de la provincia de Salamanca.  En los límites del municipio se encuentra el embalse de Navamuño que represa el río Angostura y abastece de agua a la comunidad.  Yo creo que el antiguo nombre de Ciudad Bolívar, es decir, Angostura, vino de allá, seguramente en la Expedición de Límites.  Además, por partida triple, porque nací el 2 de febrero, Día de Nuestra Señora de la Candelaria, patrona de Tenerife. Su etiología deriva de candelero o candela que se refiere a la luz: la luz santa que guía hacia el buen camino.  Mi madre era devota de la Candelaria y fue ella quien introdujo la creencia de buscar los ahogados en el Orinoco con una vela encendida navegando en el curso de la oración en una totuma.  Donde la totuma se detenía allí  buzos seguro que encontraban al ahogado.

lunes, 17 de noviembre de 2014

¡Oh, el agua! ¿Dónde está el agua?

Visita del día 19/11/2014

Candelario no pudo ofrecerme un vaso de agua para calmar mi sed.  El agua había sido racionada y cuando fluía era turbia. Para consumirla debía ser un gasto extra adquiriendo la embotellada, pero a veces no se encontraba.  Entonces se le ocurrió reconstruir un tinajero que había visto en una casa abandonada.  Lo que significaba regresar a tiempos que se creen superados.  Pero, bueno ¿qué hacer? ¿Arriesgar la salud ingiriendo agua contaminada? ¡Caramba, Señor! Es comprensible una falla eventual, circunstancial, imprevista, por lo tanto, temporal en el suministro de agua, lo insoportable es que poco o nada hagan para corregirla.  Será que desvían el agua para alimentar las “peceras” del Jardín Botánico o que ha crecido la población y las viviendas? Entonces ¿los estadistas? ¿Dónde están los estadistas? Ellos ¿no prevén, no planifican, o llegaron a la administración pública como piratas?

El burro de Candelario

Candelario tenía un burro, tal vez el más singular de los asnos. Se llamaba Matusalén porque según su decir le sirvió al patriarca durante los 969 años de su vida y estaba destinado a no morir toda vez que en él habría de montar al Mesías cuando volviese a la tierra.

Ese burro, según solía contar el viejo Candelario a sus vecinos de La Alameda de Ciudad Bolívar, era el mismo creado por Dios al sexto día de la creación; el mismo salvado por Noé, abuelo de Matusalén, a bordo de la sobreviviente barca del Diluvio y el mismo utilizado por Cristo para hacer su entrada en Jerusalén. Aseguraba el viejo Candelario, que cuando Jesús llegó a la antigua capital de Judea, lo hizo en un burro y no en una burra como muchos especulan.

Es el mismo burro en que Sileno acompañaba a Dioniso en sus largos viajes. Un burro inteligente, nada torpe. Rechazaba Candelario la especie tan creída y difundida que coloca al jumento entre los animales torpes de los solípedos, aduciendo que ese cuento lo inventaron los romanos para enaltecer hasta el extremo la nobleza del caballo.

Por otra parte, Candelario atribuía a este burro el descubrimiento de la Primavera Eterna que les había prometido Dios a los romanos. Al parecer fue el burro de Sileno el que descubrió en Guayana la eterna primavera, pues el burro del sátiro Sileno, protegido de Dioniso, cometió la equivocación cuando luego de un largo viaje, acaso por cansancio o borrachera, hizo escala en Guayana y se dejo tentar por las aguas oscuras del Caroní creyendo que era vino lo que corría como torrentera hasta agotarse en el Orinoco.

Sileno fue rescatado por Midas quien también había llegado a Guayana en busca de fortuna. Sabedor Dioniso de lo bien que se había portado Midas con Sileno quiso recompensarlo y le pidió que eligiera un deseo. “Que todo cuanto toque se convierta en oro”, eligió Midas y así le fue concedido, pero pronto se arrepintió pues hasta el agua y la comida se le transformaban en oro. Para librarse del encanto, Dioniso atendió su súplica y le dijo que se bañara en las aguas del Yuruari con lo cual quedó liberado. Se decía después que debido a ello, las arenas del Yuruari quedaron saturadas de oro.

Desde entonces, el burro Matusalén comenzó a trotar estas tierras septentrionales del continente hasta llegar a manos de Candelario, quien lo heredó como un precioso e inextinguible bien a su vez heredado en consecutivas sucesiones por sus antepasados remotos. Se decía que las orejas del burro eran las propias de Midas, castigo de Apolo por no haber apreciado las tonalidades de su lira.

El burro de Candelario, no obstante su estirpe y alucinantes leyendas, prestó importantes servicios a la ciudad. Llegó a cargar agua y arena de la Cocuyera muchos antes de que Georges Underhill instalara el acueducto de la ciudad, así como leña para la Planta Eléctrica de vapor que sustituyó los románticos faroles de Angostura. Pero el burro de Candelario tenía un defecto que molestaba a las damas y mozas encopetadas y era que ensuciaba las calles y de vez en cuando destapaba su estuche para mostrar sin vergüenza los más tangible y rotundo de su ser.

El Alcalde, vista la circunstancia del animal, obligó a Candelario colocarle pañales cada vez que saliera con su jumento. Candelario resistió la orden y confinó a Matusalén hasta mejor ocasión en los predios de la Laguna El Porvenir, justo en los pastizales de Paravisini

Un cambio de gobierno permitió a Candelario rescatar su burro para por lo menos pasear los domingos y trasladarse a la ciudad pues vivía en Los Morichales. Pero el borrico durante su tiempo de confinamiento se había hecho aficionado a la música de tanto que le llegaba el rumboso sonido desde la Ciudad Perdida de suerte que cada vez que escuchaba música grabada o en vivo venida de algún lugar, se negaba a reanudar la marcha hasta que terminara. Un día, Candelario decidió llevar a su Platero a disfrutar la retreta y éste, no satisfecho con escucharla como todos los demás, entró a la Plaza Pública y se puso con su batuta a dirigir la orquesta.

Al día siguiente, Candelario que había decidido trabajar la tierra, se vino al Casco Histórico por un crédito que le había otorgado el Instituto Agrícola y Pecuario. Después de cobrarlo se relajó dando vueltas por la ciudad. De pronto sintió ganas de animarse y entró a la Cantina La Isla. Ya de regreso y con el Sol transfigurado en crepúsculo no aguantó el trote del burro y se puso a descansar bajo la exuberancia de una Ceiba. Cuando el Astro Rey reapareció encandilando su rostro, sintió un cosquilleo en el lado de la faltriquera. Entonces vio cómo el burro tenía pedazos de billetes en el hocico y rebuznaba con deleite.

Candelario se sintió sumamente enojado y casi que muere de la frustración.  Lo cierto es que no se supo más del garañón hasta que se corrió la noticia según la cual un guayanés que estudiaba en México dijo a su regreso que lo había visto en el mexicano pueblo de Otumba, donde los asnos ocupan un lugar distinguido. Los angostureños no supieron jamás cómo y por obra y gracia de quién, Matusalén llegó hasta allá.



Candelario aún vive


Lo cierto es que Candelario aún existe. Muchos dicen que se trata de una reencarnación, pero sea lo que sea, sigue siendo el hombre más viejo y sabio de Ciudad Bolívar. Mora casi al borde de la Laguna, vecino a lo que fue la venta de chatarra de "Perro Sucio", quien me lo presentó envuelto en papel celofán, lo digo por la transparencia de su personalidad longeva colmada de sabiduría, siempre salpicada de leyendas, cuentos. y anécdotas fabulosas. Todavía vive a pesar de su edad prolongada y allá suelo visitarlo para disfrutar sus respuestas ingeniosas.