En 1972 redactaba para El Luchador “A Vuelo de Jet”, una columna cotidiana que daba cuenta del movimiento aeroportuario y el 16 de agosto registramos la llegada del periodista Pedro Manuel Vásquez, Vicepresidente de la AVP, que venía a reunirse con el gremio para informarle del proyecto de Ley. El Congreso Nacional no había remitido al Presidente de la República la Ley de Ejercicio del Periodismo, recientemente sancionada. El Vicepresidente de la AVP estuvo reunido con los ave-pistas en la Casa sede y amplió el conocimiento que teníamos sobre la Ley y sus entretelones. Advirtió que debemos estar en guardia para la ocasión en que se vaya a dictar el Reglamento de la Ley porque éste serviría para mejorar o minimizar, según sea el caso, el contenido y doctrina de algunos artículos relativos al ejercicio libre, recto y honesto de la profesión. (AF)
Memoria se lo que he visto, leído y vivido en la ciudad Bolívar del Siglo XX y XXI.
miércoles, 26 de junio de 2019
A vuelo de jet
En 1972 redactaba para El Luchador “A Vuelo de Jet”, una columna cotidiana que daba cuenta del movimiento aeroportuario y el 16 de agosto registramos la llegada del periodista Pedro Manuel Vásquez, Vicepresidente de la AVP, que venía a reunirse con el gremio para informarle del proyecto de Ley. El Congreso Nacional no había remitido al Presidente de la República la Ley de Ejercicio del Periodismo, recientemente sancionada. El Vicepresidente de la AVP estuvo reunido con los ave-pistas en la Casa sede y amplió el conocimiento que teníamos sobre la Ley y sus entretelones. Advirtió que debemos estar en guardia para la ocasión en que se vaya a dictar el Reglamento de la Ley porque éste serviría para mejorar o minimizar, según sea el caso, el contenido y doctrina de algunos artículos relativos al ejercicio libre, recto y honesto de la profesión. (AF)
jueves, 20 de junio de 2019
Una Anécdota del Club de Comercio
La poeta y fundadora del Cuerpo de Bomberos de Ciudad
Bolívar, María Jesús Silva Inserri, hermana de la primera Miss Venezuela, me
contó una vez que era pobre, pero bella “y recuerdo que me negaba ir a un baile
de Carnaval en el Club de Comercio, porque mi único vestido de fiesta, era de
tafetán negro y estaba bastante desgastado. Mi madre Elvira insistió tanto que
solucionó el problema utilizando una franja roja de una Bandera Nacional, para hacer
corazones con los que adorno el vestido. Así me aventuré tímida y temblorosa,
pero la alegría y seguridad retornaron al cuerpo cuando al subir los peldaños
de la entrada del antiguo edificio del Club de Comercio, Emilio Morales, pegó un
leco: Que Maria Félix ni que Maria Félix, que kilo de ñame ni ocho cuarto,
esto se llama la ¡Princesa Maria! Inmediatamente reventó un sonoro
aplauso y desde entonces, Emilio es mi mejor amigo, yo lo adoro. Cuando se
disfrazaba, le prestaba mis zapatos, porque soy patona y calzo 41” (AF)
60 Años del Club de Comercio
Hasta el 5 de
febrero de 1900 que se constituyó la Cámara de Comercio, los comerciantes
de Ciudad Bolívar no tuvieron otra forma de actividad gremial que la social a
través del Club de Comercio, llamada antes Club de los Alemanes, que
existía para 1868, según el libro de Carld Geldner "Anotaciones de un viaje por
Venezuela" publicado por la Fundación Cultural Humboldt.
De manera que si
sumamos el Club de los Alemanes que es
la verdadera raíz, el Club de Comercio de la ciudad tiene más de 150 años y 60
en su segunda etapa que es cuando construye edificio propio en las afueras de
la ciudad disponiendo de un terreno más amplio y cómodo, incluso para piscina.
bar y estacionamiento que no tenía en la casona del Paseo Orinoco y Constitución donde comenzó.
En su segunda etapa,
hace 60 años (21 de junio de 1959), se inició con la presidencia de Luis
Granati y después son numerosos los miembros que le han imprimido impulso,
consolidación y auge a este Club testigo y asiento de grandes evento festivos y
recreacionales de la ciudad capital, entre los cuales nos atrevemos mencionar
al doctor Luis José Candiales, José A. D´Anello, Lino F. Bossio, Felipe Herrera, Héctor Guedez, Cesar
Obdulio Iriarte, Tomas Gómez, Pedro Echeverría, Enio Echeverría, José J. Granati
Pedro Vicente
Gómez, Pedro Silva Estrada, José Totesaudt, Mario Palazzi, César Pérez Rossi y Claudio Welle
La antigua casa del Club de Comercio, altiva
casa entre el Paso Orinoco y Constitución, era el centro socialmente neurálgico
de la ciudad. De allí salieron numerosos matrimonios. Era como el Olimpo y los
carnavales un llamativo juego de fantasía.
Antes de la década de los años
cuarenta había pocas salas de baile. “Bailes de salón”, le decía la
gente y en año nuevo destacaba el del Club
de Comercio. Allí era el gran baile de la “sociedad” en ocasiones
importantes como la de Pascuas y Año Nuevo. (AF)
miércoles, 19 de junio de 2019
Telmo Almada
El
vals, esa danza cadenciosa y elegante que empezó a extenderse en Europa a fines del siglo 19 y que más tarde
popularizó Strauss, llegaría alguna vez a tocar las puertas de Venezuela y a extenderse por toda la geografía nacional a través de las victrolas y auto-fónicas de cuerda que eran
artefactos asequibles sólo para determinada clase. Los que no podían disfrutar de una
victrola en su casa se conformaban con valses
de las retretas o cuando algún grupo musical del pueblo se declaraba en asueto y se ponía alegrar a los moradores. En Zaraza, un muchacho llamado
Telmo Almada que tocaba bien el cornetín fue uno de los tantos músicos que se extasiaron en el vals importado que se popularizó
en Venezuela tanto como el joropo. El vals
siempre ha sido la danza de etiqueta
y ella dominó durante una época la sensibilidad del venezolano.
Telmo
Almada en Zaraza, hasta la edad de 23 años y después que se integró a Ciudad Bolívar, estuvo ganado por la cadencia de este baile y de esta música
de origen alemán. Como músico que fue desde muy joven nunca estuvo
satisfecho con ejecutar los valses que
llegaban de fuera sino que creó más de 200 composiciones que andan rodando por todo el territorio y quién sabe si más allá porque Telmo
Almada era un romántico como Félix
Mejías que nunca se ocupó por conservar, registrar y legalizar sus creaciones musicales sino que luego que sa lían de sus arpegios quedaban libres como
el viento. Por eso este músico que cumple
año de nacido el 14 de abril, se limitaba a decir que durante su
vida de artista compuso más de 200 valses, pero ni un papel ni una grabación se hallaban en su humilde casa,
tan sólo un piano moderno que contrastaba con la pobreza de la casa y una guitarra con la cual recreaba su espíritu en esa
soledad en que desde el año 1971 lo
sumía en una ceguera.
Un
hijo con melena de hippie lo acompañaba en su
senectud, una senectud que a duras penas soportaba
los días, esos días en los que muy escasamente se oían las
composiciones de este hombre para quien la luz dejó de existir en
medio de una soledad estremecida por azarosos recuerdos.
Los recuerdos, que en junio de
1972 cuando visitamos la casa de Telmo Almada, salieron de su mutismo y se
convirtieron en palabra viva por la intromisión y preguntas del periodista.
Entonces el músico fue hilvanando a la Ciudad Bolívar del Año 23. El América con su cine silente y la orquesta que daba vida a la función
del celuloide vivo en el gesto y muerto en la palabra.
Nicanor
Santamaría a quien esta ciudad le debe un homenaje que hasta ahora no ha tenido la decisión de cumplir; Miguel y Ramón Delgado,
Luis Rafael García Parra, Ramón Díaz, Manuel Díaz, Antonio León Rubio y tantos otros músicos, casi todos muertos, que
dieron alegría a una época que muy pocos recuerdan
ya en esta ciudad angostureña. La Banda
Dalla Costa, de la cual fue primero
Sub-Director y después Director.
Canciones de Himeneos, los tangos,-los Fox Trot, las serenatas ventaneras y
cuántas cosas más prolíficas de hablar. Pero el tiempo para el artista pasó y sólo vivió en su retiro esperando lo que habría de llegar como llegó irremisiblemente. (AF)
El Profesor Edgar Camacho
En el año 1977 era voz populi con
tonalidad de asombro el que un “peso
pluma” le haya ganado la pelea a un “peso pesado”. Se refería metafóricamente esa voz callejera a que al Presidente del IND
Regional, profesor, Edgar Camacho, hubiese precipitado la caída del Gobernador
Fortunato Adrián Morillo, quien apenas
duró nueve meses en su cargo a pesar de su condición de bolivarense y hoja de servicio público como
ingeniero civil,
El Gobernante nunca estuvo de acuerdo
con Camacho al frente del IND en sustitución de Ramón Rumbos, transferido acaso por su comportamiento polémico o por presiones porque, como aducía el propio
Camacho: “vivimos en un país donde el régimen
de derecho no ha podido liquidar la herencia
de las presiones y el individualismo”.
El
impasse del director del IND era por haber decidido el Gobernador la remodelación del
Polideportivo Heres con el presupuesto del IND que apenas alcanzaba para sostenimientos
de las 21 Asociaciones y además por haber resuelto el gobernante la construcción
de canchas deportivas sin el control técnico del IND,
Y cómo se resolverá el problema preguntamos al
Gobernador y éste respondió sin ambages “el problema
se resuelve cuando me vaya yo
o se vaya él” -Quién se
irá primero? Preguntamos y Camacho contestó. “Bueno, la soga suele reventar
por lo más delgado”. Pero esta vez excepcionalmente reventó por lo
más grueso.
Y era que Camacho estaba
respaldado no sólo por su partido sino por el IND Nacional que lo había nombrado, por todas
las Asociaciones y su cartel de deportista egresado del Pedagógico.
Efectivamente, Edgar Camacho es egresado del pedagógico de Caracas, campeón universitario nacional en 1966, triple subcampeón
de los Juegos Universitarios de Mérida en la especialidad 1500, 3000 y
5000 metros planos, se inició como educador en el Liceo Andrés Bello de
Caracas-, profesor a tiempo completo en el Tomás de Heres, jefe del Departamento
de educación física en el mismo liceo,
subdirector del Liceo Carlos Emiliano Salón Presidente del Colegio de Profesores de Venezuela,
Seccional No. 11 (Ciudad Bolívar. Bueno, toda una hoja de servicio con suficientes
méritos y créditos. (AF)
domingo, 16 de junio de 2019
Día del Padre
Hoy, tercer domingo de Junio, es un día especial concebido para insistir en la conciencia ciudadana que el día del Padre con todo lo que el sustantivo significa, es todos los días y siempre.
Numerosas versiones discurren sobre su
origen histórico y una de ellas, quizá la que ha tomado cuerpo y fuerza, es la del Club
de Leones por la extensión de éste en países del mundo, hasta el punto que el
famoso Día del Padre se ha internacionalizado.
Todo había comenzado cuando Harry Meek
presidente del Club de Chicago en 1915 lo sugirió en un discurso de corte
humanitario ante varios clubs de Leones
que lo aplaudieron y aceptaron con entusiasmo y convinieron en
celebrarlo el tercer domingo de junio cercano al cumpleaños de Meek a quien coronaron ese día como el “Creador del Día del
Padre”.
Por esa vía habría llegado a Venezuela en los años sesenta. Lo cierto es que el Día del Padre se ha
internacionalizado aunque no en una misma fecha. La Iglesia católica europea, por ejemplo, lo conmemora el 19
de marzo, día de San José, padre adoptivo de Jesús.
En en 1966 el presidente Lyndon
Johnson firmó un decreto presidencial declarando oficialmente el tercer domingo
de junio como el Día del Padre en Estados Unidos. A partir de este instante la
celebración se esparció rápidamente por varios países, incluyendo a Venezuela.
Indiscutiblemente que el Padre juega rol fundamental en
el cuerpo familiar, especialmente con respecto a la crianza de los hijos donde
el padre funge como protector y guía mientras que la madre como abrigo, amor y ternura.
Con el transcurrir de los años se ha hecho ya una
ineludible tradición que implica dar regalos o presentes
a los padres, lo cual ha derivado en una comercialización del día hasta el punto que las tiendas sean las primeras
en promocionar el Día del padre para
vender sus productos. (AF)






