Memoria se lo que he visto, leído y vivido en la ciudad Bolívar del Siglo XX y XXI.
lunes, 30 de julio de 2018
El Dictador Anastasio Somoza en Ciudad Bolívar
domingo, 29 de julio de 2018
Niehous y Juan Bolívar
William Frank Niehous, Vicepresidente de la Owens Illinois , secuestrado por grupos guerrilleros durante tres años, fue accidentalmente rescatado por funcionarios de la PTJ y luego de llegados al sitio, autoridades civiles y militares se disputaban para llevarlo al Aeropuerto de Ciudad Bolívar, pero el piloto Juan Bolívar se les adelantó y ya en pleno vuelo, el comandante del Batallón de la V División de Selva, le comunicaba por la frecuencia volver a tierra para transbordar a Niehous en el helicóptero de la gobernación, pero el “Indio de Camurica” se puso duro: “Lo lamento, Comandante, el cielo es mió, el deber de ustedes es custodiarme”. Nunca habían aterrizado en Ciudad Bolívar tantos aviones de turbina como ese día. Alrededor de cuarenta dice y cuenta Rigoberto Belisario, jefe del Aeropuerto, que cuando Niehous, luego de varias horas interrogado pòr las autoridades, se reembarcaba para ser trasladado a Caracas, Efrén Bolívar, jefe de la zona, lo llamó: “Alooo, Mr. Niehous”. Este se volteó y respondió saludando con la mano, pero Efrén le aclaró: “No, Mr. Niehous, solo queremos saber ¿Cuándo vuelve?” y Niehous con rostro compungido exclamó: “Oh, noo, God forbid!!!” (AF)
sábado, 28 de julio de 2018
Un sordomudo comunicativo
Discípulo de Nico, el maletero del Terminal del Aeropuerto de Ciudad Bolívar, era el sordomudo Clovis Guevara, quien acusaba una viveza diligente desde que amanecía hasta el aterrizaje del último de los aviones que cubren las rutas de las minas diamantíferas y auríferas del interior de Guayana.
La tarea que le había impuesto la necesidad de un ingreso más o menos estable, consistía en acarrear carga y pasajeros hacía determinada aeronave, lo cual le reportaba doble propina: la del piloto y la del viajero. Podía, además, solicitar combustible con su onomatopéyica voz, calentar los motores y carretear la avioneta de un lugar a otro si era preciso, salvo que siempre se negaba a volar porque, al igual que a Nico, aparentaba sufrir de aerofobia.
El miedo a los aviones le vino desde que el capitán Rubén Vargas, piloto de un bimotor oficial en el que viajaba como invitado, embanderó intencionalmente el motor derecho. Al percatarse, el mudo Clovis se zafó el cinturón, corrió alborotado hasta la cabina y estirando el brazo derecho y dándole de canto con su mano izquierda casi habla por primera vez.
El piloto comentó después haber disfrutado por anticipado de lo que fue siempre un reiterado episodio de hilaridad en el diario discurrir del aeropuerto, donde el Mudo, a pesar de su incapacidad, era el que mejor se comunicaba y entendía con la gente, menos cuando lo dieron por perdido y hubo que movilizar a la policía. El Mudo, tres días fuera de su casa sin previo aviso, fue hallado en Canaima y nadie supo jamás como llegó a aquellos parajes.(AF)
viernes, 27 de julio de 2018
Nico, ayudante de Jimmie Ángel
NICO, AYUDANTE DE JIMMY ÁNGEL
Nico (Nicomedes Farfán) grueso, bajo y de piel oscura, de andar lento y hablar pausado, tiene tres hijos que no son de el y una mujer que era de su compadre. Pero sus afectos más antiguos están en el aeropuerto desde que este era el popular descampado dela Laja de la Llanera , justo donde acampó el General Manuel Piar con su ejército cuando venía zumbado a conquistar Guayana en 1817.
Nico (Nicomedes Farfán) grueso, bajo y de piel oscura, de andar lento y hablar pausado, tiene tres hijos que no son de el y una mujer que era de su compadre. Pero sus afectos más antiguos están en el aeropuerto desde que este era el popular descampado de
Antes de ser confinado al aeropuerto actual, aquello era una sabana donde operaban los pioneros de la aeronáutica local. Allí Nico, siendo un mozalbete, comenzó a trabajar cuidándole la avioneta Flamingo al explorador Jimmy Ángel, de la cual guarda tan profundos recuerdos que cuando le cayó un árbol en el lado izquierdo y luego lo embistió una camioneta, se desmayó y hubo que revivirlo con sales.
Nico soñaba con aero-navegar en aquella avioneta que parecía más segura que los aviones Later 28 que volaban desde Maracay, pero se le derrumbó el sueño el mismo día de octubre en que la Flamingo se precipitó sobre el Auyantepuy. Nico sufrió una neurosis aerofóbica que le impedía montarse en esos aparatos hasta que en una fecha aniversaria de Avensa, Alfredo Boulton lo obligó a montarse en un Allison para ponerle una medalla en Caracas.
Nico fue hombre de confianza de don Pedro Schaefli y de su hijo Otto, desde que Avensa inició sus vuelos en la ciudad en un Douglas C-29, febrero de 1945. No obstante estar jubilado debido a su avanzada edad, casi ochenta, Nico continuó hasta la extinción de Avensa, yendo diariamente al Terminal del Aeropuerto a revisar y entregar el equipaje, pero evidentemente que los ojos no le alcanzaban para ver el número del ticket, de todas maneras se defendía confiando en la máxima según la cual “por la maleta se saca el pasajero”.(AF)
jueves, 26 de julio de 2018
Soto en parranda con Alfredo Sadel
Soto, amigo de Alfredo Sadel, lo invitó para que lo acompañara a Ciudad Bolívar y estando ambos de visita en la casa del doctor Elías Inatti, a Sadel se le presentó un percance: No podía cantar porque sentía un oído tapado. Inmediatamente Elías lo llevó al consultorio de su colega Vinicio Grillet y éste los recibió con una botella de güisqui. Sadel reaccionó, “Doctor, yo no vine a tomar güisqui sino a ver que tengo en el oído”. “No se preocupe que lo va a necesitar” respondió Grillet y le aplicó el scopio. Ven a ver Elías y Elías dijo que veía una nube azulada. A lo que de seguida pensó en voz alta Sadel: “Debe ser el jabón azul con el cual me baño”. (AF)
miércoles, 25 de julio de 2018
El doble de Soto en Ciudad Bolívar
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martes, 24 de julio de 2018
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