martes, 9 de octubre de 2018

LA CRUZ DEL SUR



Evangelia me hablaba de la Cruz del Sur que había logrado ver su padre, mi abuelo José de la Cruz Tilllero, cuando fue Marino de los siete mares. De esta constelación con cuatro estrellas dominantes en forma de cruz, habla Dante Aleghieri, en la Divina Comedia, cuando pasaba del Purgatorio al Infierno y dicen que su nombre se lo puso Hernando de Magallanes navegando el Estrecho que lleva su nombre.  Lo recordé anoche leyendo un cuento de Jorge Luis Borges sobre el Impostor inverosímil.  Se trata del marino Ton Castro que consecuente con la tradición inglesa de “run away to sea” (huir al mar) deserta de su oficio de Marino en el puerto  Valparaíso después de  contemplar la Cruz del Sur. (AF)

viernes, 31 de agosto de 2018

Las Promesas de Luis Herrera Campins


El 24 de abril de 1978 me tocó entrevistar a Luis Herrara Campins poco antes de participar en un mitin organizado por su partido en el Mirador Angostura que entonces se llenó hasta la mera orilla del Orinoco.
            Herrera Campins declaró entonces que se proponía mejo­rar la dotación de las guarni­ciones militares situadas en la frontera con Brasil, y la crea­ción de la ' Universidad de  Guayana que él prefería llamar la Universidad del Sur.
         Igualmente prometió que su gobierno construiría un segun­do puente sobre el Orinoco, entre San Félix y Los Barran­cos, y el aeropuerto interna­cional de. Ciudad Bolívar y Ciudad Guayana, para que "en el viejo aeropuerto de la capital regional quede un par­que de recreación y cultura con museos y especies anima­les autóctonas".
            Por la tarde, el candidato presidencial de Copei habló ante una multitud reunida en el Mirador Angos­tura, al término de varios días de recorrido por poblaciones del Estado Bolívar, que había iniciado con marchas y míti­nes en Caicara del Orinoco y en la localidad guariqueña de Cabruta.(AF)

lunes, 13 de agosto de 2018

La Bohemia del My – Ha – My.


Ocho horas diarias de cerveza y comida china hablando bien y mal de todo el mundo, de lo profano y lo divino, como diría Luis Herrera.  La fauna humana más elocuente de lo pintoresco, sabia e intrascendente, se reunía en el ªMy-Ha-Myª entre las calles Bolívar y Libertad de Ciudad Bolívar, para rendirle tributo  a la bohemia y hacerle morisqueta a la vida como esta  vida  del “My – Ha – My” que  habría sido  rutinaria si no hubiera sido  por la variedad de la tertulia y los personajes. El chinito Gond Fung, ya fallecido,   se habría vuelto para Hong – Kong, a regentar seguramente otra taberna en algún apartado lugar de provincia, distinta a ésta donde antes despachaba Mambrini y luego el viejo Casanova lidiando gente como el Pope Gómez, don Félix Tomassi, los periodistas Santiago Maestracci, Mandalay, Pedro Lira y tantos especímenes de la disipación y la bohemia orinoqueña.(AF)

domingo, 12 de agosto de 2018

"LAS PALABRAS" DEL POETA QUE QUERÍA VENDER EL ORINOCO






Hubo un tiempo en que tuve mil años
y una máscara de abandono.
Ni mi madre me reconocía.
Fui el constelado y solitario sobreviviente.
Nacía apretando un ansia fija entre las uñas.
Pleno de mi, no podía haber nadie con los nervios mejor calcinados bajo la pasión de le los cielos
Percibía las primeras señales y me ahoyaba.
Traté de arrojar las brazas de algo en ciernes.
Traté de hablar y nadie me entendió.
Fue así como descubro las resonancias Implícitas
Y me refugié algún tiempo en la locura,
No debía hablar hasta no percibir la señal convenida en alas de aves admonitorias,
en piedras de amolar,
en la floración alada de cierto árbol
ángel de flamígeras ramas
Las cosas junto a él estaban como hermanas.       
ángel de flamígeras ramas.
Las palabras allí estaban.
Aprendí a dar en el rostro con un manojo de palabras'
Héctor Gil Linares


sábado, 11 de agosto de 2018

Se Vende el Orinoco barato y en cómodas cuotas


El poeta Héctor Gil Linares, tendido sobre uno de los  bancos de estilo romano de la Plaza Bolívar, me confesó una revelación según la cual era dueño del Orinoco y, que por lo tanto, podía ofrecerlo en venta a fin de paliar su hambre, recuperar su vivienda y viajar a sus antiguos predios en la República del Este, donde había sido electo Ministro de las Galaxias.  Entonces publicó un aviso en diario El Luchador dirigido por el periodista Jorge Romero que decía: “Se vende el Orinoco, barato y en cómodas cuotas.  Por motivo de viaje y otros ayunos, me veo obligado a desprenderme de tan undoso río.  Razón estomacal me obliga en vista de mi imagen que se ve reflejada en el agua cristalina.  Poeta soy porque vivo cantando.  Filósofo por la estirpe ancestral de los reyes.  No escondo mi vaso de licor.  Me lo bebo en la esquina rutilante donde todos los ven multiplicado.  Vaso cobarde y escondido es el del piano bar o el decadente cenáculo de los liderzuelos de turno.  Me desprendo del río, pero eso sí,  me reservo el derecho de peces y crecidas de agua convertidas en cerveza, noble más noble que trasnochadas en la madrugada o la visita reglamentaria al lupanar donde nunca me has visto.  Son testigos las hambrunas deliciosas del hazme-reír cobarde y las dormidas al raso en los bancos del Paseo Orinoco.  Las dormidas al raso tienen su compensación.  Se ve de frente a las estrellas. (AF)

jueves, 9 de agosto de 2018

Patillar en el Orinoco


Cuando el Orinoco inicia su estiaje, los ribereños comienzan la siembra de patillas y  tres meses después la cosechan.  Tiempos atrás era tradición  salir por la  tarde “a patillar”, es decir, excursión en romería para disfrutar las sandías en el lugar.  Apegados a la tradición salieron del Liceo Peñalver Manolo Cisneros y varios estudiantes.  En el camino hallaron un pichón del alcaraván y Manolo lo capturó y lo metió en el bolsillo de su chamarra.  Estando sentados en rueda sobre la arena devorando las sandías,  una estudiante vio que el pichón asomaba la cabeza ya para salirse, y gritó:  “Manolo, el pájaro se te está saliendo”  y Manolo por instinto se puso las manos en la bragueta.(AF)

"Se Venden Polloz"


Aunque con "Z", como lo vemos, el Pollo de la Cuarta (IV) República era muchisimo más barato que en la Quinta del llamado Socialismo del Siglo XXI.  De suerte, que por más que quisiéramos convencernos por elogio a Marx, preferimos inclinarnos por su paisano al filósofo germano Federico Nietzche quien escribió en uno de sus libros "Lo que más odio de la escoria del día es la escoria del Socialismo". (AF)