jueves, 5 de febrero de 2015

Raimundo Aristeguieta


05/02/20014
Candelario dice que no sólo el hierro después del petróleo estaba en perspectiva de crecimiento económico. También la hidroelectricidad. En diciembre estuvieron en la región observando el potencial hidroeléctrico del Caroní los doctores Oscar Augusto Machado, gerente de la Electricidad de Caracas; John R. Long, ingeniero norteamericano y Raimundo Aristiguieta, banquero e industrial guayanés.    El doctor Raimundo Aristiguieta, quien estudió secundaria en el Colegio Federal de Ciudad Bolívar y derecho en la UCV, tenía sin duda una excelente vocación industrial pues había fundado en Caracas, Barranquilla, Puerto Rico y Panamá la famosa fábrica de sombreros de paja Britania. Ahora, interesado por el desarrollo del potencial hidroeléctrico del Caroní, también lo demostraba por la industrialización de la carne de Guayana, incluyendo la de tortuga, pues tan pronto entró el año 1946, fundó e inscribió en el Juzgado de Comercio de Caracas la Empresa EDECO, para industrializar la carne de todos los productos de la tortuga del Orinoco así como toda clase de conservas de animales y vegetales. Dispuso para ello un capital inicial de 100 mil bolívares para ser elevado a 500 mil después del primer año. El estudio sobre la industrialización de la carne de tortuga lo había hecho el técnico Carlos Schulz. Se pensaba beneficiar 40 mil tortugas al año equivalente a 300 mil kilogramos de carne así como 7.200.000 huevos al promedio de 180 por unidad. Este proyecto no tuvo éxito.



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