martes, 16 de diciembre de 2014

¡¡Sálvame, Dios, del Alastrim!



Visita del 21/12/2014
Dígame, Candelario, qué enfermedad era esa que los bolivarenses llamaban “Alastrim”  e inducía a la gente a exclamar ¡¡Sálvame, Dios, del Alastrim!!.  Bueno, es la misma viruela, vale.  Es decir,  un tipo de viruela benigna, pero de todas maneras, contagiosa.  Por cierto, que el director del Hospital Ruiz y Páez que era entonces el doctor Jorge Figarella (en la foto), aislaba  los enfermos de Alastrim en lugar distinto. Los aislaba en una casa comprada por la Municipalidad en Cañafístula, no obstante la protesta de los habitantes del sector. Figarella quien además de director del Hospital era Secretario General de la Cruz Roja, fundó una Escuela de Enfermeras  en el propio Hospital.  En el edificio de la Cruz Roja funcionaba un dispensario desde  de 1935 y de allí por primera vez se inició una campaña sostenida contra la tuberculosis.   El primer año de la Escuela de Enfermería quedó inaugurado el 24 de Julio, aniversario del natalicio del Libertador y Día del Obrero que, en la ciudad, la Sociedad de Artesanos y Obreros celebraba con desfiles y ofrendas a Juan Bautista Dalla-Costa, Ramón Isidro Montes, Manuel Felipe Flores hijo y Antonio Valera Villalobos, reconocidos por ella como los verdaderos pioneros e impulsores del movimiento obrero organizado en Ciudad Bolívar.


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